Mozilla acaba de hacer públicos sus planes acerca del desarrollo de un nuevo sistema operativo basado en los estándares web (un Chrome, para entendernos). Se basaría en el motor Gecko que también impulsa Firefox y estaría destinado a gobernar dispositivos móviles como smartphones, tablets y demás.
El sistema sería totalmente abierto y tiene algunas similitudes con el sistema Android de Google aunque también tiene diferencias. Por lo pronto se sabe que Boot to Gecko (es el nombre de la criatura) o B2G para los amigos, tendrá parte de código Android a fin de poder ejecutarse en todos los dispositivos compatibles con ese sistema operativo. Sin embargo no se podrán programar aplicaciones nativas para ese sistema. De hecho según fuentes de Mozilla, van a intentar adoptar la menor cantidad de código Android posible. Dicho código será liberado en tiempo real, a diferencia de Android que antes tiene que pasar por el filtro de «papá» Google. La idea es de que posibilite correr aplicaciones Web de manera nativa.
En cuanto al hardware Mozilla a dirigido su mirada a los Tegra. Sobretodo por su compatibilidad con formatos de estándares abiertos.
Según mi opinión el anuncio llega tarde y mal. Tarde porque los amigüitos Android ya les pasan la mano por la cara al mismísimo Jobs mal que les pese a algunos y eso significa que tienen predominio mundial. Y mal por dos puntos principalmente. El primero la adopción del motor Gecko. Un motor que aunque es potente es lento de narices y que ha demostrado sus carencias respecto a Webkit (el motor de Safari y Chrome) sobretodo en la gestión de memoria.
El segundo punto débil es la filosofía del propio sistema operativo. Mike Shaver, vicepresidente de la estrategia técnica en Mozilla, ha declarado que el SO nace con el principal objetivo de «romper con el dominio de las tecnologías propietarias en el mundo» que en cristiano podría ser algo así como «queremos la paz mundial» o «que Rajoy se afeite la barba, por dios». Un sistema operativo hoy por hoy no puede basarse en un ideal filosófico como cimiento. Lo puede hacer como objetivo secundario, pero como objetivo principal ha de ser útil y que la gente lo perciba como útil. No solo eso, sino más útil que lo que tiene ahora mismo, porque de otra manera no va a hacer el esfuerzo del cambio.
Esperemos que el tiempo me quite la razón.









































